Julio de 2025 estuvo repleto de acontecimientos notables en marketing y diseño. Sin embargo, uno de los más destacados fue, sin duda, la actualización de la identidad visual de Bentley, fabricante de algunos de los coches más prestigiosos y caros del mundo. Por supuesto, no hubo sorpresas, y la compañía, conocida por su especial compromiso con el patrimonio histórico y su reputación, solo modernizó ligeramente su icónico emblema, sin cambiar su esencia ni estilo.

Sin embargo, primero repasemos brevemente las versiones históricas del famoso logotipo y, así, tracemos su evolución. La primera versión del emblema, cosida por un amigo cercano del fundador de la compañía en 1919, consistía en una rechoncha letra «B» inscrita en un círculo negro enmarcado por un anillo plateado con dos enormes alas a los lados. Esta versión se mantuvo sin cambios hasta 1931.

El primer rediseño del logotipo consistió en afinar los contornos de las alas y detallar las plumas. El medallón con la letra «B» se redujo ligeramente. Así lucía el logotipo más largo de Bentley (60 años). El siguiente rediseño se llevó a cabo en 1991, y tampoco ha cambiado mucho: los contornos de las alas se volvieron más elegantes y alegres, y las líneas de la letra central se afinaron.

En 2002, el emblema volvió a ser un poco más imponente gracias al engrosamiento de la «B» blanca y al ligero acortamiento de las alas plateadas. De esta forma, la famosa insignia sobrevivió hasta julio de 2025.

El nuevo concepto rechaza los voluminosos detalles plateados en favor de un minimalismo monocromático puro. Las plumas tridimensionales se han sustituido por líneas rectas que crean un patrón interesante, y el acento del conjunto se concentra ahora por completo en el medallón central, con la antigua letra «B» sobre fondo negro. Por cierto, a partir de ahora, la compañía planea utilizar el medallón con la letra también sin las alas.