Abre tu teléfono. Busca la app de Google. ¿Esa pequeña “G” que te mira fijamente? Sí, es diferente.
No es muy diferente, pero lo suficiente como para que la gente empiece a mirarla dos veces. Los bloques de color intensos han desaparecido. Ahora el azul, el rojo, el amarillo y el verde se funden en un degradado suave. Se siente más suave, casi brillante. Algunos apenas lo notarán. Otros ya comentan que se ve más fresco, más limpio, menos anticuado.
Es el primer gran cambio en años. El último gran cambio se produjo en 2015, cuando Google abandonó su logotipo serif por las letras más sencillas que conocemos hoy. Ese cambio pareció enorme en su momento. ¿Y este? Más bien un retoque, pero aun así, un gran cambio si pensamos en la cantidad de miles de millones de pantallas en las que vive esa «G».
El lanzamiento comenzó en la aplicación de Google para iOS y Android, y pronto se extenderá a todo lo demás: Gmail, Drive, Mapas, Calendario e incluso hardware. Poco a poco, el antiguo logotipo desaparecerá.
¿Por qué ahora? En parte, es práctico. Los degradados se ven más nítidos en las pantallas de alta resolución actuales. Pero también hay estrategia. Google está impulsando con fuerza su marca Gemini AI, y esta actualización acerca el estilo visual. Más limpio, más consistente, más «2025», por así decirlo.
Las grandes empresas casi nunca descartan un logotipo que miles de millones de personas ven a diario. En cambio, hacen pequeños cambios, uno tras otro, hasta que te das cuenta diez años después de que el logotipo no se parece en nada al que conociste de joven. Eso es branding a cámara lenta. Y este cambio encaja en ese patrón.
La verdad es que no tienes por qué amar u odiar la nueva «G». Probablemente ni siquiera lo pienses. Pero la próxima vez que pases el dedo por encima de ese pequeño icono, se sentirá un poco más limpio, un poco más actual. Y eso es exactamente lo que Google quiere.