La Asociación de Exalumnos de Jugadores de las Grandes Ligas de Béisbol tiene un nuevo logotipo. Se nota de inmediato. La figura de tres palos sigue ahí, el swing de Killebrew sigue ahí, pero algo en él se siente… más nítido, más limpio, como si se moviera incluso estando quieto.
Las líneas son más suaves ahora. Los bordes más definidos. El swing se inclina un poco más hacia adelante. Quizás sea sutil, quizás haya que mirarlo dos veces. Pero se siente vivo. Casi se puede ver una pelota volando junto al lanzador, el chasquido del bate, el rugido de la multitud.
Las letras que lo rodean son llamativas. Claras. Fáciles de leer. Los colores resaltan, pero no son llamativos. Resultan familiares si has visto el antiguo logotipo, pero son más brillantes. Más adecuados para pantallas o programas impresos. Incluso las filiales —MLAM, MLAS— tienen logotipos a juego. Ahora todo parece encajar.
MLBPAA tiene 44 años. Más de 15,000 miembros. Casi 7,000 jugadores, antiguos y actuales, de la MLB. Yankees, Dodgers, Medias Rojas, Cachorros, Filis, Cardenales… todos participan. Algunos siguen jugando. Otros se retiraron hace décadas. Contribuyen a la comunidad. Eventos benéficos, béisbol juvenil, programas comunitarios. No siempre sale en televisión, no siempre en las noticias, pero importa.
El liderazgo jugó un papel fundamental para mantener la actualización sólida. El presidente Steve Rogers, el presidente Jim Thome y un grupo de exalumnos participaron durante todo el proceso, aportando opiniones moldeadas durante años en los vestuarios y los dugouts. Su influencia es evidente en el resultado final. Nada se siente forzado. Nada resulta desconocido. Es el mismo logotipo en esencia, solo que presentado de una manera que se adapta a cómo la gente ve y comparte las cosas hoy.
“Este logotipo honra nuestra historia mientras mira hacia el futuro”, dijo el presidente Steve Rogers. Y lo hace. Se puede apreciar en la figura de palitos. Simple, minimalista, balanceándose. Pero es un puente. Leyendas del pasado, jugadores actuales, futuras estrellas. Los conecta a todos en un movimiento limpio.
Míralo más de cerca. La figura de palitos se inclina. El bate se balancea. Sin desorden. Sin líneas adicionales. Solo movimiento. Solo béisbol. Imaginas a los bateadores de los Dodgers, a los lanzadores de los Yankees, a los héroes de los Red Sox. El logotipo los captura a todos. De alguna manera.
El logotipo es pequeño. Pero cuenta una historia. Contribuciones de exalumnos. Obras benéficas. Generaciones de jugadores. Aficionados en los partidos. Niños en las ligas infantiles. Todo envuelto en un solo swing.
Puedes verlo en una publicación en redes sociales. O en un banner. O en el programa de un evento benéfico. Los detalles importan. El swing, la inclinación, el movimiento. Humano. Vivo.
Y esa es la MLBPAA en una imagen. Pasado, presente, futuro. Todo en una figura blandiendo un bate. Simple. Limpio. Pero lleno de significado.
